María Moliner

 

Maria Moliner

María Juana Moliner Ruiz (Paniza, Zaragoza, 30 de marzo de 1900-Madrid, 22 de enero[a] de 1981) fue una bibliotecaria, archivera, filóloga y lexicógrafa española, autora del Diccionario de uso del español.

Su padre, que había obtenido plaza de médico en la marina, después de un segundo viaje a América en 1912, se quedó en Argentina, abandonando a la familia, aunque en los primeros tiempos siguiese enviando dinero. Esto motivó probablemente que la madre decidiera en 1915 dejar Madrid y regresar a Aragón, donde tenía algunas tierras y el apoyo familiar.[2] Allí la familia salió adelante en buena parte gracias a la ayuda económica de María, que, aun siendo muy joven, se dedicó a dar clases particulares de latín, matemáticas e historia. Según dijeron más tarde sus hijos, estas duras circunstancias fueron fundamentales en el desarrollo de la personalidad de su madre.[3]

Los primeros exámenes del bachillerato los hizo, como alumna libre, en el Instituto General y Técnico Cardenal Cisneros de Madrid (entre 1910 y 1915), pasando en julio de 1915 al Instituto Goya, por entonces General y Técnico de Zaragoza, del que fue alumna oficial a partir de 1917 y donde concluyó el bachillerato en 1918.

Su inclinación por el archivo, por la organización de bibliotecas y por la difusión cultural, la llevó a reflexionar sobre ello en varios textos (Bibliotecas rurales y redes de bibliotecas en España, 1935) y a una participación muy activa en el grupo de trabajo que publicó, de forma colectiva, las Instrucciones para el servicio de pequeñas bibliotecas (1937), un trabajo vinculado a las mencionadas Misiones Pedagógicas proyectadas y puestas en marcha por la Segunda República Española.[15] El programa para dotar a cada pueblo de España de una pequeña biblioteca logró abrir más de 5500.[16]

Además, dirigió la Biblioteca de la Universidad de Valencia,[17] participó en la Junta de Adquisición de Libros e Intercambio Internacional, que tenía el encargo de dar a conocer al mundo los libros que se editaban en España, y desarrolló un amplio trabajo como vocal de la Sección de Bibliotecas del Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Artístico, creado en febrero de 1937, en la que fue encargada de la Subsección de Bibliotecas Escolares;[d] desde allí, en 1938, diseñó el proyecto del Plan de organización general de Bibliotecas del Estado.[18][19]

En 1939, finalizada la guerra civil española y desaparecida la Segunda República española, el matrimonio sufrió la depuración franquista del magisterio español: él perdió la cátedra y fue trasladado a Murcia, y María regresó al Archivo de Hacienda de Valencia, bajando dieciocho niveles en el escalafón del Cuerpo.[20] No obstante, en 1946 su marido fue rehabilitado, pasando como catedrático de Física a la Universidad de Salamanca.

Antes de 1936, había estudiado alemán. Después de 1939, estudió inglés en el consulado británico de Valencia, siendo su profesora la esposa del escritor Walter Starkie.[21

Los últimos años de su vida estuvieron marcados por el cuidado de su marido, jubilado en 1962, enfermo y ciego ya para 1968, y por el deseo de pulir y ampliar con tranquilidad su Diccionario de uso del español que había sido publicado en dos grandes volúmenes en 1966-1967. Sin embargo, en el verano de 1973 surgieron repentinamente los primeros síntomas de una arterioesclerosis cerebral, enfermedad que la fue retirando de toda actividad intelectual. Su marido falleció el 4 de septiembre de 1974.[23] En 1970 dejó su casa en la calle Don Quijote (barrio de Cuatro Caminos) y se trasladó a la calle Moguer (barrio de Ciudad Universitaria), lugar donde falleció en 1981;[24] una placa conmemorativa señala el edificio en que pasó esos últimos años.[25

Fuente: Wikipedia

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