Rosalía de Castro
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| Rosalia de Castro |
María Rosalía Rita de Castro (Santiago de Compostela, España; 23 de febrero de 1837 - Padrón, España; 15 de julio de 1885) fue una poetisa y novelista española que escribió tanto en gallego como en castellano. Considerada entre los grandes poetas de la literatura española del siglo XIX,[1]representa junto con Eduardo Pondal y Curros Enríquez una de las figuras emblemáticas del Rexurdimento gallego[2] y un icono popular pueblo gallego.[3]Su poemario Cantares gallegos[4]está valorado como la primera gran obra de la literatura gallega contemporánea. Rosalía es, junto con Gustavo Adolfo Bécquer, una de las precursoras de la poesía española moderna.[5
Si Zenobia Camprubí y María Lejárraga tuvieron que batallar con la sombra de sus maridos en el siglo XX, Rosalía de Castro (1837–1885) tuvo que enfrentarse a algo todavía más monumental en el siglo XIX: el desprecio hacia su lengua, el aislamiento de su tierra y la incomprensión de una sociedad profundamente patriarcal.
Rosalía es, sin duda, una de las figuras más colosales y revolucionarias de las letras españolas. No solo es la madre de la literatura gallega moderna, sino una de las precursoras de la poesía existencialista y de un feminismo combativo y descarnado que, en su época, muchos no quisieron ver.
Aquí tienes las claves para redescubrirla más allá del mito de la "poetisa llorosa":
1. El estigma de su nacimiento
El origen de Rosalía marcó su sensibilidad. Fue hija de madre soltera (una hidalga venida a menos) y de un sacerdote. En la Galicia de 1837, aquello era un estigma social tremendo. En su partida de nacimiento constaba como "hija de padres incógnitos". Ese sentimiento de orfandad, de exclusión y de no encajar en los moldes establecidos atravesó toda su obra y la conectó profundamente con los marginados, los desposeídos y las mujeres de su tierra.
2. El Rexurdimento: salvar una lengua prohibida
El gran hito de Rosalía fue la publicación de Cantares Gallegos el 17 de mayo de 1863 (fecha por la que hoy se celebra el Día das Letras Galegas). En aquel momento, el gallego estaba totalmente prestigiado a nivel cultural; se consideraba un dialecto rústico, de analfabetos y campesinos, apto para el campo pero no para el arte.
Rosalía no solo escribió en gallego, sino que demostró que era una lengua con una dignidad, una lírica y una belleza capaces de medirse con cualquier otra. Con ese libro devolvió el orgullo a todo un pueblo y rescató su lengua del olvido.
3. La denuncia social y el "pazo de las viudas"
A menudo la historia la ha pintado como una mujer melancólica que solo cantaba a la morriña. Es un error tremendo. Rosalía fue una poeta social y política durísima. En sus poemas denunció la terrible emigración gallega que vaciaba la región de hombres (enviándolos a morir de fiebres en Castilla o en América) y convertía a Galicia en un territorio de mujeres solas que tenían que sacar adelante a sus familias y sus campos. Ella acuñó el término de "viudas de vivos" y "viudas de muertos".
4. Un feminismo radical y pionero
Su novela La hija del mar o su famoso poema Lieders (escrito con apenas 22 años) son manifiestos feministas brutales para la época. En ellos dejó claro que no pensaba someterse al dictado de ningún hombre:
"Jamás ha domado mi orgullo el temor, ni las preocupaciones han tenido poder sobre mis ideas. (...) El patrimonio de la mujer son los grilletes de la esclavitud; yo, sin embargo, soy libre como los pájaros"
Desafió abiertamente la idea de que las mujeres solo debían escribir poesía "delicada, floral y doméstica". Su obra cumbre en castellano, En las orillas del Sar (1884), es un libro oscuro, metafísico, que habla del dolor, del vacío existencial y de la pérdida de la fe. Es una poesía que se adelanta por décadas a la Generación del 98 o a autores como Antonio Machado.
La sombra de Manuel Murguía
Rosalía se casó con el historiador y cronista Manuel Murguía. Es de justicia decir que Murguía, a diferencia de otros maridos de la época, apoyó su carrera y la empujó a publicar Cantares Gallegos. Sin embargo, tras la muerte de Rosalía por un cáncer de útero a los 48 años, Murguía ejerció un control absoluto sobre su legado.
Destruyó parte de la correspondencia y de los manuscritos inéditos de la escritora (supuestamente por deseo de ella, aunque siempre ha quedado la duda) y contribuyó a crear esa imagen mítica de "Rosalía santa, sufridora y hogareña", dulcificando el perfil de la mujer rebelde, inconformista y rabiosa que realmente fue.
Rosalía de Castro no fue una víctima desvalida que escribía para desahogarse; fue una intelectual consciente de su poder que utilizó la palabra como un hacha para defender a las mujeres y a su propia tierra.
Fuentes: Gemini, wikipedia

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