Narges Mohammadi
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| Narges Mohammadi |
Narges Mohammadi (Zanjan,
21 de abril de 1972) es una activista de derechos humanos
iraní
galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2023. Es vicepresidenta del Centro de
Defensores de los Derechos Humanos (DHRC), dirigido por la también Nobel Shirin Ebadi.[1][2]
En 2023, mientras
cumplía una sentencia de diez años en Teherán, recibió el Premio Nobel de la
Paz "por su lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y su lucha por
promover los derechos humanos y la libertad para todos".
Mohammadi fue
arrestada en 1998 por sus críticas al gobierno iraní y pasó un año en prisión.
En abril de 2010, fue citada ante el Tribunal Revolucionario Islámico por su
pertenencia al Centro de Defensores de los Derechos Humanos. Fue puesta en
libertad bajo fianza por un período breve, con una fianza de 50 000 dólares, pero fue detenida de nuevo varios días más tarde y
recluida en la prisión de Evin. Su salud declinó bajo custodia y desarrolló
una enfermedad parecida a la epilepsia que le provocaba pérdidas periódicas del control
muscular. Después de un mes, fue dada de alta y se le permitió ir al hospital.[3]
En julio de 2011,
Mohammadi fue procesada de nuevo y declarada culpable de "actuar contra la
seguridad nacional, la pertenencia a la DHRC y la propaganda contra el
régimen". En septiembre fue condenada a once años de prisión. Mohammadi
declaró que sólo se había enterado del veredicto a través de sus abogados y que
había recibido «una sentencia sin precedentes de 23 páginas emitida por el
tribunal en la que se comparaban repetidamente mis actividades en materia de
derechos humanos con intentos de derrocar al régimen». En marzo de 2012, la
sentencia fue confirmada por un tribunal de apelaciones, aunque se redujo a
seis años.[4] El 26 de
abril fue detenida para iniciar su condena.
La sentencia fue
criticada por el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, que la calificó
de: "otro triste ejemplo de los intentos de las autoridades iraníes de
silenciar a valientes defensores de los derechos humanos". Amnistía Internacional la designó presa de conciencia y pidió su inmediata liberación.[5] Reporteros sin Fronteras hizo un llamamiento en nombre de
Mohammadi con motivo del noveno aniversario de la muerte de la fotógrafa Zahra
Kazemi en la prisión de Evin, afirmando que Mohammadi era una reclusa cuya vida
estaba "en peligro especial".[6] En julio de
2012, un grupo internacional de legisladores pidió su liberación, entre ellos
el senador estadounidense Mark Kirk, el exfiscal general canadiense Irwin Cotler,
el diputado británico Denis MacShane, el diputado australiano Michael Danby, la
diputada italiana Fiamma Nirenstein y el diputado lituano Emanuelis Zingeris.[7]
El 31 de julio de
2012, Mohammadi fue puesta en libertad.[8] El 31 de
octubre de 2014, Mohammadi pronunció un emotivo discurso en la tumba de Sattar
Beheshti, afirmando: "¿Cómo es posible que los miembros del Parlamento
estén sugiriendo un plan para la promoción de la virtud y la prevención del
vicio, pero nadie habló hace dos años, cuando un ser humano inocente llamado
Sattar Beheshti murió torturado a manos de su interrogador?".
A pesar del acto
de extrema violencia contra Beheshti, que fue objeto de un alboroto
internacional en 2012, su caso sigue suscitando interrogantes y la prisión de
Evin sigue siendo testigo de torturas y detenciones injustas de defensores de
los derechos humanos en la actualidad. El vídeo del discurso del 31 de octubre
de Mohammadi se viralizó en las redes digitales, lo que dio lugar a que la
convocaran ante el Tribunal de la Prisión de Evin.
"En la citación que recibí el 5 de
noviembre de 2014, se dice que debo entregarme 'por cargos', pero no hay más
explicaciones sobre estos cargos", dijo.[9]
El 5 de mayo de
2015, Mohammadi fue detenida sobre la base de nuevas acusaciones.[10]
En 2022 se publicó
con su firma el libro Tortura blanca (White Torture) en el que
se recogen las experiencias mediante sus testimonios de catorce mujeres,
incluida ella, en las cárceles iraníes. El título hace referencia a este tipo
de tortura. Entre las entrevistadas están la activista Atena Daemi
y la ciudadana iraní-británica Nazanin Zaghari-Ratcliffe.[11]
En 2025 a los 53
años, fue detenida por fuerzas de seguridad iraníes.[12][13]La detención
motivó un rechazo internacional inmediato, Narges contó con el apoyo de: María Corina Machado,[14] Shirin Ebadi,
el Comité Noruego del Nobel, Reza Pahlaví[15] la Unión Europea y Amnistía Internacional.
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